Coches, motos, conversaciones en la calle, terrazas, obras… Hay viviendas en las que cerrar la ventana no significa dejar el ruido fuera. Cuando esto ocurre a diario, el problema termina afectando al descanso y al confort dentro de casa.
Elegir unas buenas ventanas para aislar el ruido puede reducir notablemente la entrada de sonido exterior, pero hay algo que conviene saber antes de cambiarlas: el aislamiento acústico no depende únicamente del cristal.
El perfil, el sistema de apertura, el acristalamiento, la estanqueidad y una correcta instalación trabajan juntos para conseguir un buen resultado.
¿Por qué entra tanto ruido a través de las ventanas?
El ruido procedente del tráfico, las personas o la actividad de la calle se transmite principalmente por el aire. Cualquier punto por el que pueda filtrarse aire también facilita la entrada de sonido.
Por eso una ventana antigua que no ajusta correctamente puede convertirse en uno de los puntos débiles de la vivienda.
Juntas deterioradas, perfiles con poca estanqueidad, cajones de persiana mal aislados o cierres que ya no funcionan correctamente pueden hacer que el ruido exterior resulte mucho más perceptible.
El cristal importa, pero no es lo único
Es bastante habitual pensar que basta con instalar un cristal más grueso. La realidad es algo más compleja.
Los vidrios destinados a mejorar el aislamiento acústico pueden utilizar diferentes espesores y composiciones. Dependiendo del tipo de ruido que exista en el exterior, se puede escoger una configuración determinada para conseguir una mayor reducción sonora.
También hay que distinguir entre aislamiento térmico y acústico. Un buen doble acristalamiento puede ofrecer unas prestaciones térmicas excelentes y no ser necesariamente la solución más adecuada cuando el principal problema es el ruido.
Por eso conviene estudiar cada caso antes de elegir.
¿Corredera o ventana abatible?
El sistema de apertura influye bastante.
Las ventanas practicables, abatibles u oscilobatientes suelen conseguir un cierre más hermético que una corredera tradicional. Al presionar la hoja contra las juntas del marco se reducen los puntos por los que pueden pasar el aire y las ondas sonoras.
Si vives junto a una carretera con tráfico, una zona comercial o una calle especialmente concurrida, este detalle puede tener bastante peso a la hora de escoger tus nuevas ventanas.
No te olvides del cajón de la persiana
Puedes instalar una ventana con muy buenas prestaciones y seguir escuchando ruido si el cajón de la persiana está mal aislado.
Es uno de esos elementos que muchas veces pasan desapercibidos. Si existen rendijas o el cajón ofrece poca estanqueidad, el sonido puede encontrar ahí una vía directa hacia el interior.
Por eso cuando queremos mejorar el aislamiento acústico hay que estudiar el cerramiento completo.
¿Cuántos decibelios puede reducir una buena ventana?
El aislamiento acústico de una ventana se expresa en decibelios (dB). Cuanto mayor sea su capacidad de reducción acústica, menor será el ruido que percibiremos dentro de la vivienda.
No todas las casas necesitan la misma solución. Una vivienda situada en una calle residencial tranquila tiene unas necesidades muy diferentes a otra frente a una avenida, una zona de ocio o una carretera.
Antes de decidir conviene identificar de dónde viene el ruido, cuál es su intensidad y qué habitaciones necesitan una mayor protección.
Una buena instalación también marca la diferencia
De poco sirve escoger perfiles y vidrios de buenas prestaciones si después quedan pequeños huecos entre la carpintería y la pared.
La instalación forma parte del aislamiento de la ventana. Un sellado correcto permite aprovechar las prestaciones del conjunto y evita filtraciones de aire y sonido.
Por eso cambiar las ventanas debería empezar por estudiar el problema, no por escoger simplemente un modelo de un catálogo.
Menos ruido, más tranquilidad dentro de casa
Si escuchas continuamente el tráfico, las conversaciones de la calle o cualquier actividad exterior aun con las ventanas cerradas, merece la pena revisar tus cerramientos.
En Pelayo llevamos desde 1973 trabajando con soluciones de PVC, aluminio y acristalamiento para hogares y negocios. Estudiamos las características de cada espacio para recomendar una combinación de perfil, vidrio y sistema de apertura adaptada a sus necesidades.
Si quieres mejorar el aislamiento acústico de tus ventanas, cuéntanos qué problema tienes y te ayudamos a encontrar la solución más adecuada para disfrutar de una casa mucho más tranquila.



