Con la llegada del otoño empiezan a bajar las temperaturas y aparece una situación bastante habitual en muchas viviendas: entra frío por las ventanas aunque estén cerradas.
Si notas una corriente de aire cerca de ellas o determinadas habitaciones tardan más en calentarse, conviene revisar qué está pasando. Una ventana cerrada no siempre significa que esté aislando correctamente.
¿Por dónde puede entrar el frío de una ventana?
Una de las causas más habituales está en las juntas y cierres. Con el paso del tiempo pueden deteriorarse y dejar pequeños espacios por los que entra aire del exterior.
También puede ocurrir que la propia ventana haya perdido ajuste o que exista algún problema en su instalación. Incluso una pequeña separación entre el marco y la pared puede afectar al aislamiento de la vivienda.
El vidrio también tiene mucho que decir. Las ventanas antiguas con un solo cristal ofrecen un aislamiento térmico bastante menor que los sistemas actuales con doble acristalamiento.
El perfil de la ventana también influye
No todo depende del cristal. El perfil es otra parte fundamental del aislamiento.
Una ventana de PVC de calidad está diseñada para reducir el intercambio de temperatura entre el interior y el exterior. Combinada con un buen acristalamiento y una instalación adecuada, ayuda a mantener una temperatura más estable dentro de casa durante los meses fríos.
En Pelayo trabajamos con sistemas adaptados a las características de cada vivienda, porque el tipo de ventana, su orientación y el espacio donde se instala también influyen en el resultado.
¿Cómo saber si tus ventanas aíslan correctamente?
Puedes hacer algunas comprobaciones sencillas. Acerca la mano al marco en un día frío y comprueba si notas corriente de aire. También puedes fijarte en si aparecen zonas especialmente frías alrededor de la ventana o si necesitas utilizar la calefacción durante demasiado tiempo para mantener una temperatura agradable.
Si estos problemas se repiten cada invierno, puede que las ventanas hayan dejado de ofrecer el aislamiento que necesita tu hogar.
¿Se pueden reparar o hay que cambiar las ventanas?
Depende del origen del problema. En algunos casos basta con revisar juntas, herrajes o sellados. En otros, especialmente cuando hablamos de ventanas antiguas o poco aislantes, sustituirlas puede ser la opción más adecuada.
Cambiar unas ventanas que ya no aíslan correctamente ayuda a reducir las pérdidas de temperatura y mejora el confort dentro de casa.
Si quieres saber qué solución encaja mejor en tu vivienda, en Pelayo podemos revisar tus necesidades y ayudarte a elegir unas ventanas preparadas para el frío.
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